13 de abril de 2011

POTAJE DE VIGILIA


INGREDIENTES: 1 tarro de garbanzos cocidos, 300 gr. de bacalao desalado, 250 gr. de espinacas, 3 zanahorias, 1 pimiento verde, 1 cebolla, 2 ó 3 patatas, 2 ó 3 ajos, 2 huevos, 250 gr. de tomate triturado, pan duro, pimentón dulce, perejil, pimienta, comino, colorante alimentario, 2 hojas de laurel, sal y aceite de oliva virgen extra.

ELABORACIÓN:
Empezaremos por preparar los panecillos para ello pondremos el pan duro (mejor si tiene bastante miga) en la picadora para hacerlo migas lo más pequeñas posible, si no disponemos de pan duro se puede utilizar pan rallado. Batir los huevos y añadirles 1 ó 2 ajos picados, perejil picado y el pan duro rallado en cantidad suficiente para que se puedan formar pequeñas bolitas. Una vez formada la masa haremos porciones y les daremos forma de croqueta. Poner bastante aceite de oliva en una sartén y freír los panecillos cuando esté bien caliente hasta que se doren por fuera. 
En una olla poner los garbanzos lavados y escurridos, las zanahorias peladas y cortadas en rodajas, las patatas peladas, lavadas y cortadas en trozos y el laurel. Incorporar los panecillos conforme los vayamos retirando de la sartén. Añadir un poco de comino, pimienta y un poco de colorante alimentario o azafrán si tenéis.
Para preparar el sofrito pelar la cebolla y ponerla en la picadora junto con el pimiento verde y el ajo que nos queda, triturarlos. Retirar parte del aceite en el que habíamos frito los panecillos y en el que nos queda pochar la cebolla con el pimiento. Una vez pochado incorporar una cucharada de pimentón dulce, dar una vuelta e incorporar el tomate triturado para que no se queme el pimentón. Mantener en el fuego unos 5 minutos e incorporar a la olla con los garbanzos. Si no se dispone de picadora trocearlo lo más pequeño que podáis con el cuchillo y triturar con la batidora o pasar por un pasapurés antes de incorporar el sofrito a los garbanzos. Dejar cocer el potaje hasta que la patata esté tierna.
Unos minutos antes de terminar incorporar las espinacas cortadas en juliana, mover y cocer unos 5 minutos. Partir el bacalao desalado en trozos pequeños añadir al potaje mover bien y apagar el fuego (no conviene que hierva para que no se seque el bacalao), con el calor residual terminará de hacerse nuestro potaje y tomará el sabor del bacalao.
Esta es otra receta más típica de la Cuaresma, ideal para la comida del viernes de dolores, ya no tenéis que pensar que ponéis de comer pasado mañana. Aunque yo lo hago para comer todo el año, me encanta y como todos los potajes es una comida completísima. 

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